La que murio de amor, una historia de San José del Cabo.
Existen relatos que al pasar del tiempo van mezclándose entre la historia y la leyenda al punto que se tienen a veces diferentes versiones de un mismo evento, si bien algunos resultan ser precisamente leyendas otros se basan en hechos y personas reales, al pasar entre generaciones se agregan u omiten detalles que finalmente dan lugar a las versiones que conocemos hoy en día.
Uno de estos relatos conocido aun por los habitantes de San José del Cabo, Baja California Sur, está basada en personas reales, es la historia de “La que murió de amor”, si bien este relato se ha comenzado a perder en el ciclo normal del crecimiento del pueblo; la tumba de esta mujer fue objeto de visita, una especie de santuario para varias generaciones de jóvenes cabeñas que buscaban relaciones románticas duraderas, acostumbrándose a dejar en dicho lugar obsequios, como flores, juguetes y algunos accesorios femeninos de belleza, manteniéndose hasta tiempos recientes con dicha costumbre, sin embargo poco se conocía sobre el origen de la historia.
¿Quién fue esta mujer que inspiro esta historia que se desarrolló a mediados del siglo XIX Su nombre era Adelina Serapia Mouet Ceseña, nacida el 3 de septiembre de 1854, oriunda de San José del Cabo y la mayor de 12 hermanos descendientes todos del matrimonio formado por el médico militar francés Juan Möuet Túdin y la señorita Prisciliana Ceseña Castro, originaria de San José del Cabo.
La familia Möuet Ceseña tenía su residencia en la zona conocida como Miramar, actualmente parte del desarrollo turístico “puerto Los Cabos”, en el poblado “La Playa”, familia muy respetada en la zona y dedicados mayormente al comercio con los barcos mercantes que en aquel tiempo atracaban en la zona.
De Adelina en particular se guarda la memoria, de acuerdo con quienes la conocieron, de su extraordinaria belleza, particularmente su pelo dorado que le caía a los tobillos en forma de velo; se casó con Pablo Seguín Pedroza, algunas fuentes lo ubican de origen portugués.
Ella fallece sin poder dar a luz a su primogénito. Por el amor que se tuvo la pareja esto fue un símbolo que enterneció a todos. Cuando las niñas y jovencitas preguntaban: ¿de que murió Adelina? a través de los años se ha dado la misma respuesta: ¡murió de amor!
Su esposo enloqueció de dolor y trato de suicidarse. Después de recuperarse viajó a Mazatlán, Sinaloa y regreso con una lápida de mármol con unos versos grabados que fueron inspiración de un poeta desconocido:
Fría, insensible, bajo de esta loza
Victima triste de la Parca airada
una joven beldad yerta reposa.
Con lágrimas tristísimas llorada.
Fue su muerte temprana y lastimosa.
Mortal, si has conocido los amores.
En su túmulo vierte algunas flores.
A.M.D.S.
(Adelina Mendoza De Seguin)
La tumba se encuentra localizada en el antiguo panteón municipal de San José del Cabo, a los pies de donde reposan sus padres y dos de sus hermanos, Vicente y Francisco.
Bibliografía:
Libro: Huellas Ancestrales
Autor: Rosa María Mendoza Salgado
Editorial: Universidad Autónoma de Baja California Sur, 2001
Sitio con información de consulta sobre Baja California Sur, todos los textos son propiedad de sus respectivos autores, se publican solo con fines de difusión.